Tabaco y deporte

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Por el Dr. Phil Maffetone

Traducción de Ester Galindo

Que inhalar humo caliente resulta perjudicial para la salud es algo obvio. Pese a ello, el consumo de tabaco y marihuana entre los atletas ha aumentado a raíz de las últimas novedades en este ámbito.

Estás en la línea de salida esperando a oír el disparo. Echas un vistazo a los demás atletas y quizá te preguntes cuántos de ellos se  habrán preparado para la carrera tras darle una calada rápida al cigarrillo. A menos que seas uno de ellos, seguramente te sorprenderá la respuesta.

Porque es realmente sorprendente la cantidad de personas que realizan ejercicio de manera regular —muchas de ellas, deportistas profesionales— y consumen tabaco o marihuana. Los médicos que exploran a conciencia a sus pacientes atletas están al corriente de esta práctica tan frecuente. Es cierto que las personas que realizan ejercicio físico corren un menor riesgo de sufrir problemas de salud, pese a fumar, pero en algunos estados y países las estadísticas indican un incremento acusado de los cigarrillos y la marihuana debido a los sustitutos sin humo y a la legalización del cannabis, tanto por motivos médicos como recreativos.

Junto con la cafeína y el alcohol, el tabaco y el cannabis no sólo son productos de consumo habitual entre la población en general, sino también entre los deportistas. En algunos casos, estas sustancias legales pueden utilizarse por su presunto potencial para mejorar el rendimiento. Sólo una de estas sustancias (la cafeína) cuenta con la suficiente evidencia científica como para poder declararse que tiene efectos ergogénicos. Existen algunas pruebas preliminares en el caso de la nicotina como ayuda ergogénica, pero todavía se necesitan más estudios al respecto. El cannabis y el alcohol pueden presentar cierto potencial ergogénico en según qué circunstancias determinadas, pero por lo general se cree que son ergolíticas, es decir, reducen el rendimiento deportivo. Todas estas sustancias o bien constan actualmente (en el caso del cannabis y el etanol), o han constado (la cafeína), en la lista de sustancias prohibidas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), o bien están siendo monitorizadas (nicotina) por sus potenciales efectos ergogénicos o ergolíticos.

Tabaco

Debido a las restricciones sobre el tabaco que se aplican ahora en todo el mundo, la industria tabacalera ha desarrollado una serie de alternativas sin humo, que a menudo contienen concentraciones de nicotina mucho más elevadas que los cigarrillos habituales. Incluso existe tabaco orgánico certificado. Todas estas constituyen alternativas para algunos atletas y se están convirtiendo en productos muy populares, ya que no presentan un riesgo para el sistema respiratorio y algunos de estos productos tampoco llevan añadidas sustancias químicas nocivas.

La nicotina no solo tiene efectos opiáceos en el cerebro, sino que estimula el sistema nervioso simpático, por lo que aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y puede aumentar la tolerancia al dolor, razones por las que algunos atletas la pueden estar utilizando. Naturalmente, otra razón de peso es ser adicto a la nicotina; y fumar cigarrillos no es algo inusual entre los atletas.

En un reciente estudio destinado a evaluar el atletismo y la mortalidad (Dose of jogging and long-term mortality, J Am Coll Cardiol, 2015), se preguntó a los sujetos de prueba y a los controles sedentarios sobre su consumo de tabaco. El 24 por ciento de las personas sedentarias fumaba, y casi el 12 por ciento de los 1.098 corredores también. Esto incluía a los tres subgrupos de corredores (los de baja, moderada y alta intensidad de entrenamiento); eso sí: había menos fumadores cuanto más aumentaba la intensidad del entrenamiento. Esto equivaldría a unos 128 corredores en una típica carrera de 10K o media maratón populares.

Si bien el ejercicio físico constituye una estrategia favorable para dejar el tabaco, el consumo de nicotina sigue teniendo efectos adversos sobre la salud, aunque corramos, empezando por su enorme efecto adictivo, que ha sido comparado con el de la heroína y la cocaína.

La AMA incluyó la nicotina en su programa de control de 2013 (catalogada como estimulante y ‘solamente en competición’) indicando que “se establecerá un programa de seguimiento en relación con aquellas sustancias que no constan en la lista de prohibiciones, pero que la AMA desee controlar con el fin de detectar patrones de abuso en el deporte”.

Otra tendencia actual con respecto al tabaco consiste en fumarlo mezclado con marihuana (cannabis).

Cannabis

En 1999, un informe del Instituto de Medicina de los EE.UU. apoyó el uso de la marihuana en la medicina. Y con la despenalización y legalización médica que ya existe en la mitad de los estados norteamericanos,  en varios países de Europa, América Latina, Australia y otras partes del mundo, el consumo de marihuana va en aumento. Con este incremento de la comercialización de la marihuana y su disponibilidad — Colorado cuanto con más dispensarios de cannabis que cafeterías de Starbucks —, es probable que también el número de atletas que fuman siga aumentando.

Pero no todas las personas que consumen cannabis lo fuman, pues muchas optan por alternativas más seguras, como tomarlo mezclado en alimentos y bebidas.

¿Por qué la gente entrena con THC (tetrahidrocannabinol), el ingrediente activo del cannabis? ¿Acaso el subidón que proporciona el correr no es suficiente? Es habitual para muchos atletas —al igual que para otros grupos sociales que siguen rutinas comunes— compartir con los colegas las actividades más populares dentro de su estilo de vida, como por ejemplo el alcohol (la cerveza post-carrera) y el consumo de ciertos alimentos (pasta-party antes de la carrera). Lo mismo parece aplicarse en el caso del cannabis, pues añade un plus a las actividades sociales y de ocio, como pueden ser las carreras y las salidas a correr en grupo.

El verano pasado, una carrera que se organiza en San Francisco, llamada 420 Games Road, atrajo a 500 corredores con el fin de promover una imagen más activa de los usuarios del cannabis. Aproximadamente la mitad de los participantes corrieron este evento en el Golden Gate Park totalmente colocados.

Si bien no disponemos de datos fiables sobre el número de atletas que consumen cannabis, las cifras relativas a la población en general constituyen, sin duda alguna, un buen referente, y cada vez son más elevadas. En los EE.UU., por ejemplo, casi el 20 por ciento de las personas de 18 años, y mayores, fuman marihuana en aquellos estados en los que esta es legal (y una encuesta de Gallup recoge que casi el 60 por ciento de los adultos estadounidenses se muestra a favor de la legalización).

Investigadores de la Universidad de Cornell, en Nueva York, y la Universidad Estatal de San Diego, en California, revisaron 12 años de datos de los Centros de Estados Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades, con el fin de examinar el efecto que las leyes de la marihuana medicinal estaba teniendo sobre el ejercicio, el peso corporal y el bienestar físico de la población. Los resultados mostraron una reducción en las tasas de obesidad debido al aumento de la actividad física entre aquellos usuarios que tenían 35 años o más, y una reducción en el consumo de alcohol entre los usuarios más jóvenes. Los autores de este estudio, publicado en la revista Health Economics, estiman que las leyes de la marihuana medicinal han contribuido a reducir de 58 a 115 dólares por persona y año en gastos médicos relacionados con la obesidad. Otros estudios arrojan múltiples beneficios para la salud derivados del consumo de cannabis, pero nadie sabe si este es el motivo por el cual lo utilizan los atletas.

Otras razones por las que los atletas afirman consumir cannabis son:

  • Ayuda a relajarse.
  • Puede mejorar la calidad del sueño (el argumento que utilizan para justificarlo es que es necesario dormir bien para recuperarse del entrenamiento y rendir mejor).
  • Ayuda a reducir las sensaciones de estrés y ansiedad pre-carrera.
  • Constituye un estimulante suave del sistema simpático (más leve que el de una taza de café) y puede mejorar el rendimiento.
  • Algunos atletas utilizan el cannabis para aliviar el dolor. Entre las personas que entrenan de manera regular, el consumo de aspirinas y otros fármacos antiinflamatorios no esteroides es muy elevado, mientras que el cannabis parece ofrecer una alternativa más saludable.

Las investigaciones muestran beneficios significativos en el alivio del dolor, y los efectos analgésicos de la marihuana parecen constituir el motivo más esgrimido para agregarla a los programas de marihuana medicinal.

Los estudios sobre el efecto del cannabis en el rendimiento físico han arrojado resultados contradictorios, pues algunos muestran cierta mejora y otros no. Se publicó un caso clínico en el que se había registrado una mejoría en los síntomas asmáticos (muy similar a la cafeína) por haber fumado marihuana antes de la prueba de esfuerzo, pues esta facilita la broncodilatación y no causa disfunción pulmonar. Como el THC es un estimulante suave, aquellas personas que entrenan por frecuencia cardíaca (aplicando la Fórmula 180, por ejemplo), pueden encontrarse con que tienen que ir más lentas para mantener el ritmo cardíaco, aunque algunos atletas me han comentado que les ayuda a ir más rápidos.

En 2004 la AMA prohibió el consumo de cannabis en todas las competiciones deportivas, en parte porque se cree que mejora el rendimiento deportivo. Si bien esto podría no ser del todo cierto, los deportistas tampoco suelen utilizar el cannabis para mejorar su rendimiento; la mayoría simplemente parece disfrutar del colocón durante el ejercicio.

Sin pruebas fehacientes de que la marihuana mejore el rendimiento, el hecho de que la AMA la mantenga en su lista de sustancias prohibidas se debe, probablemente, a su carácter ilícito. Por otro lado, hay numerosos medicamentos cuyo consumo se permite, mediante una exención “con fines terapéuticos”, a aquellos atletas con patologías que requieren de medicación. Si el medicamento en cuestión consta en la Lista de Prohibiciones, esta exención autoriza al atleta a tomar el medicamento necesario. Ahora, que cada vez más médicos recetan el cannabis para tratar trastornos de salud, la AMA no tendrá más remedio que plantearse una exención también para la marihuana. (Que los atletas sufran de verdad las patologías que dicen sufrir y que esta exención médica se utilice para doparse de manera legal es un tema distinto que la AMA también necesitará abordar.)

Puesto que el uso legal y medicinal del cannabis es cada vez mayor en todo el mundo, lo más probable es que las restricciones se modifiquen, al igual que se ha hecho con respecto a la cafeína. Entre 1962 y 1972, y de nuevo entre 1984 y 2003, la cafeína constó en la lista de sustancias prohibidas de la AMA. Y aunque desde 2004 se ha eliminado, sigue formando parte del programa de vigilancia, a fin de evaluar posibles usos indebidos en el deporte. Uno de los motivos de quitar la cafeína de la lista prohibida es que muchos expertos opinan que se halla en multitud de bebidas y alimentos y, por tanto, en caso de establecerse un umbral, muchos atletas acabarían sancionados por el mero hecho de tomarse un café o un refresco. En estos momentos podría decirse lo mismo del cannabis.

En cualquier caso, lo que está claro es que fumar (lo que sea) no es saludable por el simple hecho de que los bronquios y pulmones se llenan de humo caliente. También el tabaco sin humo sigue teniendo efectos secundarios dañinos debido a la nicotina. El aumento espectacular en la investigación del cannabis, en cambio, ha dado lugar a su uso en medicina y a su despenalización/legalización porque sus nocivos efectos secundarios son mínimos, sobre todo cuando no se fuma (el consumo por ingestión y sin calor se ha incrementado, pues de este modo el cannabis conserva algunos de sus ingredientes terapéuticos termolábiles).

En cuanto a la nicotina, es posible que la AMA necesite quitarla del programa de control y añadirla a la lista de prohibiciones, con el fin de reducir el uso generalizado de tabaco sin humo en el deporte. Y no sólo por el efecto ergogénico de la nicotina, sino porque (habiendo prohibido el THC) esto pondría de relieve el esfuerzo de la AMA por promover un deporte libre de drogas, si éste es realmente uno de sus objetivos. A los atletas no se les receta nicotina por motivos médicos, mientras que dentro de poco el cannabis medicinal podría convertirse en una exención.

En definitiva: el uso de la nicotina y el cannabis en el deporte constituye un tema muy complejo y emocional, y sin lugar a dudas seguirá generando una gran controversia en el futuro.

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